Artículos - Introducción

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Las organizaciones solo pueden obtener todos los beneficios de las tecnologías modernas si combinan sus esfuerzos de digitalización con una transformación lean en toda la empresa.

Las empresas están cada vez más interesadas en las llamadas "transformaciones digitales", ya sea por la oportunidad de optimizar e innovar modelos de negocio o porque temen quedarse atrás de sus competidores o de los jugadores más disruptivos del mercado.

Las expectativas cambiantes de los clientes incluyen cada vez más productos y servicios basados ​​en tecnologías digitales, el uso de dispositivos móviles, Internet de las cosas (IoT), computación en la nube, análisis de datos, etc. Esto abre muchas oportunidades para organizaciones que aún no se han explorado en su totalidad.

Sin embargo, para que podamos aprovechar todo el potencial de las tecnologías digitales, necesitamos integrar lean en nuestro pensamiento estratégico, para garantizar que nuestras transformaciones digitales realmente nos ayuden a agregar valor y eliminar el desperdicio. Las iniciativas basadas en tecnología desconectadas que carecen de un propósito claro no llegarán muy lejos.

Todo esfuerzo debe comenzar con una definición estratégica de qué valor pretende ofrecer a los clientes: volver a uno de los principios básicos del pensamiento lean.

Muchas empresas se dirigen en esta dirección, pero vemos que a menudo se fijan objetivos que son bastante genéricos: "Queremos que una aplicación se comunique con el cliente" o "Deberíamos introducir más robots y automatización en nuestros procesos" , o "Necesitamos ser más digitales". Otros buscan incorporar conceptos que han demostrado ser exitosos en las empresas de nueva creación (desde el design thinking hasta agile), pero tienden a centrarse solo en herramientas aisladas.

Para que se produzca un salto competitivo real, se debe desarrollar una comprensión más amplia de lo que es una transformación digital. La empresa de investigación y asesoría Forrester, por ejemplo, tiene una definición interesante: “las empresas digitales son aquellas que obtienen, sirven y retienen clientes a través de la creación y explotación continua de recursos digitales, a fin de ofrecer un nuevo valor para los clientes y aumentar su agilidad operativa".

Resulta que esta definición está bastante alineada con el pensamiento lean. A partir de nuestra experiencia en el apoyo a empresas pioneras en este viaje, nos hemos dado cuenta de que las transformaciones digitales deben integrarse con transformaciones lean, ambas orientadas a crear valor para los clientes.

Creemos que los siguientes cinco puntos pueden ser útiles para aquellos que están comenzando o evolucionando en sus esfuerzos digitales:

1. COMIENCE CON UN PROPÓSITO CLARO

Las tecnologías ofrecen grandes oportunidades y no hemos entendido completamente cuán geniales pueden ser. Por lo tanto, es normal que la idea de iniciar una transformación impulsada por la tecnología fascine tanto a los líderes empresariales como a los inversores. Sin embargo, muchos usan frases vagas para describir sus objetivos, como el "uso intensivo de la tecnología", lo que revela una falta de claridad en su propósito. Es más probable que las personas de tales organizaciones inviertan demasiado, creando dispositivos o aplicaciones complejas sin tener una idea clara de cómo se utilizarán. No verán buenos resultados.

Lean nos enseña que la mejora comienza con una comprensión clara del valor para el cliente y cómo cada iniciativa es un reflejo de la implementación de la estrategia de la empresa (que en la jerga lean, llamamos hoshin kanri). El uso de tecnologías para innovar productos, procesos y modelos de negocio debe ser impulsado por objetivos específicos y claros. Los experimentos son la esencia de Lean, y ciertamente deben usarse, pero siempre con un objetivo bien definido.

2. APRENDA DE SUS CLIENTES

Comprender las necesidades del cliente es siempre el primer paso en el pensamiento Lean. Las mayores oportunidades que brindan las nuevas tecnologías están, sin duda, vinculadas a la posibilidad de que las empresas interactúen mucho más estrechamente con sus clientes, haciendo que el diálogo con ellos sea más rápido y efectivo, lo que a su vez genera ciclos de aprendizaje más rápidos.

Por ejemplo, el uso de la realidad aumentada para experimentar con conceptos e incorporar comunicación e inteligencia en servicios y productos (a través de dispositivos móviles e IoT) genera una gran cantidad de información sobre las preferencias, hábitos, patrones de uso y necesidades de los clientes. Si se usa bien, puede permitir a las compañías revisar constantemente sus productos, servicios y modelos de negocio.

Aprender sobre el cliente para crear mejores productos y servicios, a través de lo que llamamos aprendizaje reutilizable, debe ser el foco de una transformación digital, ya que permite la evolución continua del propósito de una empresa de una manera ágil.

3. REDISEÑAR CORRIENTES DE VALOR COMPLETO

Esta es a veces la parte más visible de una iniciativa digital. En la industria, las discusiones y aplicaciones de fabricación 4.0, fábrica inteligente, internet industrial y otras han estado creciendo exponencialmente. La convergencia de tecnologías ha permitido aplicaciones en varias áreas, generando mayor eficiencia y flexibilidad. Algunos ejemplos de cómo se usan estas tecnologías incluyen: rediseño de los flujos de información y programación, una conexión entre equipos automatizados y robotizados, gestión en tiempo real del flujo de materiales y mantenimiento de equipos, etc.

La conexión con los proveedores y toda la cadena logística también presenta una serie de nuevas y emocionantes posibilidades, con dispositivos avanzados de comunicación y seguimiento que permiten un monitoreo inteligente, ajuste y una rápida toma de decisiones.

En los servicios, existen nuevas posibilidades para automatizar actividades transaccionales con nuevas tecnologías de interacción de voz, por ejemplo, mediante la aplicación de inteligencia artificial (IA).

A veces vemos iniciativas en los procesos administrativos y de producción, pero se llevan a cabo de forma aislada. Para evitar el gran riesgo de automatizar el desperdicio, es indispensable hacer un análisis previo cuestionando cada paso del proceso (lo que no siempre sucede). Las herramientas de mapeo de flujo de valor, bien conocidas por aquellos que aplican Lean, deben usarse para mapear todo el viaje del cliente, un concepto abordado por Jim Womack y Dan Jones en su libro Lean Solutions. Esta idea estaba bastante adelantada a su tiempo en ese entonces, pero las nuevas tecnologías realmente pueden soportar su aplicación.

La conexión entre estos cambios y la forma de realizar operaciones al depender de técnicas de aprendizaje sofisticadas y un conocimiento más profundo de las necesidades del cliente permitirá efectivamente saltos en los flujos de valor completos, operando de manera flexible y flexible, adaptándose y respondiendo rápidamente a las demandas de los consumidores.

4. TRANSFORMAR TODA LA ORGANIZACIÓN

Las transformaciones digitales no pueden limitarse a ciertas áreas dentro de la empresa. Si bien está bien llevar a cabo solo experimentos iniciales en un departamento específico o área funcional, el objetivo final siempre debe llevar estos esfuerzos a toda la empresa.

Se producirá una evolución real cuando los cambios afecten la forma en que todos en la organización trabajan, cómo se conectan con los clientes y cómo innovan y mejoran continuamente los procesos de negocio. Esto requiere cambios en la cultura, el estilo de liderazgo, la forma en que se desarrollan las personas y la estructura organizacional.

5. INTEGRAR LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL EN TRANSFORMACIÓN LEAN

Todos los elementos descritos hasta ahora muestran que una transformación digital se basan y fortalecen de varios pilares de la filosofía lean: valor para el cliente, eliminación de residuos, flexibilidad, agilidad, etc. También muestran que el éxito de la transformación digital depende de la transformación lean que tiene lugar en las cinco dimensiones que forman el Lean Transformation Framework: propósito, proceso, capacidades de las personas, estilo de gestión y liderazgo, y modelos mentales.

Si entendemos que una transformación lean es una forma de maximizar el valor para los clientes a fin de alcanzar los objetivos de negocio, es fácil ver cómo las transformaciones digitales efectivas no pueden tener lugar a menos que vayan de la mano con un cambio lean. Del mismo modo, una organización Lean puede experimentar enormes beneficios en la experiencia del cliente que ofrece si aprovecha adecuadamente las capacidades aún poco exploradas de las tecnologías digitales. 

Flavio A. Picchi
Presidente del Instituto Lean Brasil. Enseña un programa posdoctoral en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) en colaboración con el Lean Enterprise Institute. Como consultor, ha apoyado proyectos en muchos sectores y empresas de varios tamaños durante más de 20 años.
Christopher Thompson
Project Manager y coach en Lean Institute Brasil. Ha estado facilitando transformaciones lean en América Latina durante 10 años.
 
Extraído de: Planet Lean
 

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